contraficcionar el mundo

Reproducimos parcialmente un artículo publicado en SYCORAX en el que Aristeo Mora habla de su proyecto “Covers”:

¿CÓMO CONTRAFICCIONAR EL MUNDO? UN PROYECTO LLAMADO COVERS

Aristeo Mora
Director de escena

Imaginemos un lugar para compartir preguntas

La Compañía Opcional es una agrupación que conformamos Aristeo Mora (México), Cecilia Guelfi (Argentina) y múltiples colaboradores diversos que participan en nuestros proyectos.

Nos gusta entendernos como una plataforma de investigación que no cuenta con un equipo de trabajo estable, que reúne a personas con experiencias distintas para formar comunidades efímeras que se interrogan cosas juntas y que ensayan respuestas experimentando con la posibilidad de lo común.

Algunas de las preguntas con las que comenzamos nuestros trabajos tienen que ver con la figura del espectador que, a lo largo de nuestra historia, se ha transformado en partícipe y colaborador de lo que hacemos.

¿Quién mira? ¿Quién hace?

¿Quienes miran pueden hacer? ¿Qué pueden hacer?

¿Qué rol juegan aquellos y aquellas que llegan a mirar o a hacer con nosotras?

¿Qué espacio ocupan en nuestros deseos?

Entendemos que los límites definen lo que son las cosas en el mundo, lo que se puede o no hacer. Una frontera define el límite de un país. Un género define los límites del comportamiento de un cuerpo. El rol de espectador que le asignamos a las personas con las que hacemos teatro delimita sus posibilidades. Nos interesa, entonces, preguntarnos:

¿Cómo imaginamos otras posibilidades junto a otras personas?

¿Cuáles son las potencialidades de un grupo de cuerpos reunidos en torno a una idea?

¿Qué pueden hacer juntas esas personas?

¿Cómo trazamos otros límites que nos permitan ser otras en el mundo?

Es a partir de este lugar, o de estas preguntas e intereses, que comenzamos a especular, diseñar y ensayar desde la ficción, lo que queremos para nuestra realidad.

Vamos a plantear una idea como si se tratase de una ficción.

Pensemos en un lugar en donde no existen distinciones entre quienes producen y quienes consumen. En este lugar, en donde todas somos productoras de todo, no existen especializaciones en las cadenas de fabricación y nadie se jacta de poder hacer algo que las otras no pueden hacer.

Aquí no existen propiedades o sistemas de valor basados en la originalidad o la autenticidad. Todo es de todas, porque aquí las cosas se crean mediante la repetición, la variación y la versión.

En este lugar no existen grandes productoras porque todas producimos nuestras versiones del mundo. Coverear es nuestra manera de hacer las cosas.
Somos náufragos que producen con los restos de otros mundos extinguidos.

Trabajamos con las herramientas que tenemos a la mano.

Nuestros límites son nuestros mejores recursos.

Podemos versionar cualquier cosa, incluso lo que no existe.

Versionar es nuestra manera de traer las ideas al mundo de las cosas.

Versionamos para revelar lo que nos importa.

Aquí la memoria es repetición y la repetición no es un ciclo ininterrumpido de acciones monótonas, es una espiral.

Invencionamos el recuerdo.

Atentamos contra nuestras memorias para que aparezcan otras.

Develamos la ficción al construirla en tiempo real.

Pensemos en un lugar en donde la realidad y la ficción son lo mismo.

Aquí la ficción es una versión del mundo.  Con ella podemos producir las cosas tal y como nos interesa que sean. Así, en este sitio, todos tenemos la responsabilidad de contar nuestra versión. Las versiones son contraficciones que nos permiten contarnos, leernos, escucharnos o vernos reutilizando los fragmentos de otros mundos.

En este lugar, por ejemplo, las canciones las hacen las personas que las escuchan.

Para hacer música, las personas utilizan algo que llamamos cancionificador: una manera de hacer versiones de música que funciona a partir de la siguiente serie de pasos:

  1. Coloca el metrónomo a un bit por minuto que te parezca el ideal.
  2. Agrega un contra ritmo.
  3. Suma una melodía.
  4. Piensa en la letra de la canción que elegiste.
  5. ¿Cómo sería esta letra si la hubieras escrito tú?

Contraficción 1: ¿Cómo sería Clocks, de Cold Play, si Chris Martin fuera Aristeo Mora?

*La versión del origen de esta canción mezcla la biografía personal de Aristeo con la información disponible en Wikipedia sobre los antecedenes de la composición hecha por el grupo Cold Play https://es.wikipedia.org/wiki/Clocks

Clocks – Máquina para viajar en el tiempo, es una canción compuesta por Aristeo Mora durante su adolescencia. La canción presenta una letra en la que sobresale un tono de desesperación y protesta, que se convertiría en el himno gay mexicano del inicio del presente siglo.

Máquina para viajar en el tiempo se concibió durante la adolescencia del artista mexicano Aristeo Mora para uno de sus primeros proyectos desarrollados en la preparatoria. Aunque Aristeo no estudió música y no tenía conocimientos de composición o formación en canto, grabó una serie de canciones para una de sus clases que consistió en utilizar sus habilidades y las de sus compañeros para crear todo tipo de materiales artísticos relacionados con sus propios intereses, desde películas hasta discos, que fueron producidos de forma muy precaria y de manera colaborativa.

Aristeo Mora llegó a altas horas de la noche a la casa de uno de sus amigos. De pronto una melodía acudió a su mente y pidió ayuda para escribirla. Según Javier -mejor conocido como “Harky”-, la banda británica Muse sirvió como inspiración, aunque Aristeo no recuerda haberla escuchado antes. Aristeo presentó su idea a otro de sus amigos guitarristas quien le añadió acordes al tema básico: “Él tomó su guitarra (una certera señal de que le gustaba la canción) y tocó esos brillantes acordes… Fue como el proceso de una reacción química”.

A finales de 2003, la canción se usó para un cortometraje que llegaría a los premios Ariel por su banda sonora, nominación que volvió famosa a la canción entre la comunidad gay. Hacia el 2005 la canción seguiría sonando en distintas versiones hechas por artistas reconocidos por formar parte de la lucha por la liberación LGTB en México.

Su versión más famosa es una traducción al inglés que realizó en el 2009 una banda británica de nombre Cold Game.

Letra de Clocks – Máquina para viajar en el tiempo de Aristeo Mora.

*Se recomienda ir al siguiente enlace y realizar la lectura de esta versión como si se tratase de un karaoke:   https://www.youtube.com/watch?v=d020hcWA_Wg

Las cosas en el mundo no son realmente como se ven

tratas y tratas de sumergirte en ellas

ponme a prueba

golpéame en la cara

pero ven, por favor ven

cantando

ven acompañame al final del mundo

golpéame en la cara

encuéntrame, estoy escondido

esperando a verte

no me puedes ver bien

cantando.

Yo

Confía en mí

no voy a parar

los relojes no me importarán

vamos

dame un ticket para regresar a casa

aunque no sepa en dónde queda

vamos cantando

llama a todos los que quieras

no me van a detener

voy a conseguir todas las oportunidades

en mi parte del mundo yo sigo cantando.

Yo

Y nadie me podrá comparar

oh no, nadie me podrá comparar

verás cómo nadie me podrá comparar.

Yo

Quiero

quiero ir a casa.

¿En dónde es?

Casa

¿Dónde es mi casa?

Dónde

Casa

Quiero ir a casa

Casa

¿Dónde es?

Casa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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